Bordeaux

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Primero, un poquito de historia para situarnos. Burdeos está situada en la desembocadura del río Garona, a más de 500km de París y unos 200km. de la frontera con España.  En el pasado se llamó “Burdigala” que significa “Fundición de Hierro” y fue ocupada en el S.III por una tribu Galo-romana que la llamó “Pequeña Roma”. En el S.XVIII se cambió el aspecto de la ciudad y recibió el nombre de “Pequeño París”. Es desde el S.XVIII uno de los principales puertos de Europa y una de las ciudades más importantes de Francia.

Nos ha encantado su casco histórico que es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2007, va desde el céntrico Bulevar hasta el río Garona, ocupando casi la mitad de la ciudad. Es Impresionantemente bello.

El alojamiento lo reservamos en el centro de la ciudad. No sabíamos que en esos días se celebraba la Marathon de Bordeaux Métropole y por eso había poco alojamiento disponible y encima, caro.

Llegamos en coche a Bordeaux y al alojarnos en el centro (zona peatonal) la opción era dejar el coche en las afueras o en un parking cercano. La mayoría de parkings te hacen precio especial al tener convenio con los hoteles, solo tienes que presentar la factura del hotel el día que vas a dejar el parking. Por 3 noches de parking nos cobraron 19€. El hotel que reservamos fue el Best Western Gran Hotel Francais. Muy recomendable.

Los lugares de interés en Burdeos son muchos. El centro de Burdeos está repleto de plazas con ambiente y terrazas donde poder tomar algo, calles peatonales llenas de restaurantes, edificios históricos y bellos monumentos.

Algunos de los lugares más interesantes que vimos en nuestro recorrido son:

– Place du Bourse o Bolsa, donde se encuentra el Espejo de agua más grande del mundo.

– Place du Palais y porte Cailhau. Un hermoso rincón de la ciudad.

– Place des Quinconces, la más grande de Francia. Me decepcionó, no tiene nada.

– Place Gambetta, con un hermoso jardín.

– Place Camille Julian en ella están los curiosos cines Utopía en una antigua iglesia.

– Place du Parlament pequeña pero coqueta y llena de ambiente.

– Place Pey Berland con la Catedral Saint André y el Ayuntamiento, antes Palacio Rohan.

– Galerie Bordelaise galería comercial cubierta desde 1834

– Rue Sainte-Catherine calle peatonal que termina en la Porte d’Aquitaine

– Rue de la Porte Dijeaux, calle peatonal llena de tiendas.

– Rue Saint-Remi es una calle de ambiente, perfecta para cenar.

– Course de I’Intendance, calle con tiendas de ropa.

– Puerta San Eloy, Grosse Gloche o la gran campana. Es la puerta más antigua.

– Puerta de Borgoña frente al Puente de St. Pierre

– Puerta de Aquitaine una de las entradas a Burdeos

– Puerta Dijeaux da acceso a la Plaza Gambeta.

– Puerta de Cailhau formó parte de la muralla y era una de las entradas a Burdeos.

– Puerta de la Moneda en el Barrio St.Michel detrás de la Basilica del mismo nombre.

– Puente St. Pierre construido en 1810 atraviesa el rio Garona con sus 17 arcos.

– Cité du Vin. El moderno museo del vino. No cobran entrada.

Gastronomía. Dicen que Burdeos cuenta con más restaurantes por habitante que ninguna otra ciudad francesa, lo bueno es que encontramos lugares para cenar a las 22h de la noche. Como opción gastronómica, muchos restaurantes ofrecen menús o “plato del día” incluso a la noche, y por unos 12 €, en sitios super céntricos, no está nada mal.

Además de los cientos de restaurante de todo tipo, hasta uno de comida nepalí … también hay varios mercados donde degustar los productos típicos de la zona.

El Marché des Capucins, en el barrio Saint Pierre. Es un mercado cubierto, el más grande de Burdeos. Hay mucho ambiente y puedes encontrar unos músicos tocando en las inmediaciones del mercado como nos pasó a nosotros. http://marchedescapucins.com/adresse/ En una calle paralela a la del mercado encontramos un horno de pan y pizzas con un surtido de pastelería increíble !! No pudimos resistirnos. Se llama “Le Fournil des Capucins”.

El Marché des Chartrons a orillas de río Garona, es un gran mercado de puestos de comida preparada de forma tradicional con las especialidades de la zona (caracoles en salsa, brochetas de carne o pescado, ostras, quisquillas…) también venden frutas, verduras, hortalizas, carne y pescado, grandes hogazas de pan artesano. Otros tienen infinitas variedades de quesos. Allí verás a los habitantes de Burdeos hacer la compra el domingo a la mañana a la vez que disfrutas de estos manjares a la orilla del río. Qué más se puede pedir. El Mercado parece que tiene también una cubierta que nosotros no vimos. http://marchecouvertdeschartrons.e-monsite.com/

Barrios de Burdeos:

BARRIO ST.PIERRE:  Desde Le Pont de Pierre hasta la Place de la Bourse. Con sus calles medievales estrechas es el más turístico. Aquí encontrarás la mayoría de restaurantes y bares y es el barrio de más ambiente tanto de día como de noche.

Aquí podemos ver el llamado triángulo de Oro: la Opera, el Grand hotel de Bordeaux, y las tiendas de lujo, es la Place de la Comedie.

BARRIO ST.MICHEL : Desde Le Pont St.Jean hasta Le Pont de Pierre con la Basílica que da nombre al barrio. En la plaza hay un mercado diario, algo así como un rastro. Cerca está el famoso mercado des Chapucins (abierto de martes a domingo) Es un barrio multicultural.

Entre ambos barrios está el El Puente de piedra o Pont St. Pierre, construido por orden de Napoleón con 17 arcos tiene más de 500m. de largo. Une el centro hitórico con el barrio de la Bastida.

BARRIO LES CHARTRONS: Pasando La Place des Quinconces se encuentra este tranquilo barrio a orillas del río Garona. Más adelante encontramos el nuevo puente y al final LA CITÉ DU VIN.

Otro de los días lo dedicamos a visitar la pequeña ciudad medieval de Saint-Emilion, a 35 km. de Burdeos. Es famosa por sus viñedos y está rodeada de bellos Chateaux. Una vez allí, nos costó aparcar así que dejamos el coche en la afueras y recorrimos sus calles empedradas con restos de algún monasterio, visitamos un antiguo claustro, su plaza pequeña y maravillosa a la que se asoma desde lo alto la Torre del Rey y la iglesia monolítica, excavada en la roca sobre la que se levanta el campanario.

Qué visitar en St.Emilion

Se puede aprovechar para comprar vino en las numerosas tiendas o en algún chateaux cercano a la vez que haces una cata. Allí todo gira alrededor del vino, encontrarás rutas, degustaciones, etc.

Es una ciudad que nos ha sorprendido gratamente.